Treinta y uno de diciembre. Balance

Hay días que te levantas con ganas de salir corriendo. Coger el coche y conducir sin rumbo lo más lejos posible. Hay meses que sabes que no lo harás. Hay años que toca ser valientes. Esta es la historia de uno de esos años. A grandes rasgos.

Inauguré Enero en una habitación de hotel con el número justo de prendas para que la piel se acomodara al nuevo año sin estorbos. El mes uno y su frío me llevaron de norte a sur, de la razón al corazón, y de ahí de vuelta a casa con todo por hacer y unas ganas locas de dos mil doce.

El día en que desaparecieron las palabras, en Febrero, la vida me escondió debajo de un edredón durante tres días y supe lo que era el frío; piel y razón temblaban incrédulas, ambas tiritando, ambas sin consuelo. Sin palabras el mundo se queda vacío y las grietas van más rápido bajo los pies que la propia lógica de los sentidos. Febrero me enseñó todo eso y a cambio descubrí el poder curativo de la amistad, de una paella y de un abrazo.

Marzo me llevó de la mano; arrastrándome apenas, tirando de mi y de todo el sueño del mundo. Dormí marzo, lo puse entre paréntesis, y entre el punto y el punto y coma me recibió Barcelona. Con el raval de testigo saltó la noticia que colocaría al resto en el lugar que les correspondía. Una triste historia que cambió el rumbo de Agosto. Una vez más, el #ascoputo.

En primavera elegí ser valiente, re-conocerme y quererme. Esas cosas que uno no debe de dejar de hacer jamás. Devoré libros, me doctoré en el sueño que me llevaría a India y me reí a carcajadas. De todo y de ti. Y contigo, y de mi.

Sin palabras el mundo se queda vacío y las grietas van más rápido bajo los pies que la propia lógica de los sentidos.

La vida siguió en Julio. Julio y tu sonrisa. Julio y sus abrazos. Con el sol y la piel morenita es más fácil sentir que todo es posible. Más sencillo volver a creer. En Julio La vida es tan bonita que parece de verdad. *
El mundo y Agosto. La pura vida y, de par en par, la India. Ponerle palabras, sentir el peligro, vivir la pobreza. La incertidumbre, los ojos abiertos, el ansia, la aventura, el mundo en la maleta. ¿lo llevas todo?. Tres bultos y un par de niños... La vida en Agosto. Agosto y su magia, Agosto y mi sueño.

Y al filo de Septiembre, con Agosto en volandas, la rabia de todos, la incredulidad, la gran pena, el absurdo. Agosto y su suerte. Su mala muerte. Su puta madre.

Desgastada, agridulce, con tanto por contar y con los ánimos justos llegó Septiembre. Septiembre y sus tantísimos planes, su lista de quehaceres, las ganas de poco, mi afán por seguir. Un proyecto, varias puertas, tu energía, un master, un puntapié y un vamos a ello sin rechistar.

Octubre y Oviedo y un deseo en el aire: Que todo te salga bien.

Viñedos en Noviembre. Noviembre y tu sonrisa. La carita de ladrona y un racimo de uvas. Otoño en la ciudad.

Barcelona en Diciembre y planes que suman, Rincones secretos que esconde Madrid, Navidad y Segovia y vuestros cientos de hijos. Coruña y su orballo y el mar cada día.

Trescientos y pico de estos trescientos sesenta y cinco para caer en la cuenta de que nada volverá a ser como antes pero que qué más da. Que así mejor. Que todo fluye.

Hay días, hay meses, hay años en los que piensas que lo fácil sería huir a una isla desierta y romper con todo. Con casi todo. Que sueñas con desaparecer pero no. Porque hay que quedarse y vivirlo. Porque si no duele, no existes**

Feliz 2013 pase lo que pase.

* De la peli de Paco León, Carmina o Revienta.

** y porque en la vida, como dice Laurita Palmer, si lanzas un coco, te devuelve dos.

5 comentarios
    • xurxin
      xurxin Dice:

      Marthiña, no pares nunca. este va a ser buen año: un año intenso, con grandes retos.
      te deseo fortaleza para las marejadas del día a día y sensibilidad para que saborees los buenos momentos de tu gente querida.
      un fuerte abrazo para los dos

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  1. Adwoa
    Adwoa Dice:

    Ya se acabó el 2012. Lo dejamos atrás. Con lo malo. Sólo lo malo. Lo bueno nos lo echamos bajo el brazo con la ilusión de sembrarlo en el umbral de la puerta. Para que dé sus frutos. Para que lo bueno llame a lo bueno. Porque a la gente buena le tienen que pasar cosas buenas.
    Tú ya tuviste tu dosis de amargura en el 2012. Superaste la prueba. Con creces. Este año toca disfrutar. Y ser feliz. Y escribir. Para hacer felices a los demás. Porque tu blog es de lo mejor que hay en la blogosfera. Te lo digo con espuma en la boca, digo con envidia, digo con admiración!
    Que el 2013 te traiga todo lo que el 2012 te quitó. Y más. Mucho más.
    Un abrazo cruje-huesitos.

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