Lalit será programador

De mayor quiere ser programador y dice que la Universidad de Varanasi es una de las mejores de Asia. Su familia le educa de forma muy estricta, y le obligan a estudiar y a leer a diario.

Por eso Lalit sabe tantísimo sobre sus dioses y sobre la historia de su ciudad y utiliza con mucho mimo cada uno de los términos en inglés. “porque trabaja con las palabras, y le dedica cada una de ellas a dios –vaya usted a saber a cuál de sus más de treinta y tres millones- y porque al elegirlas con cuidado consigue que el  extranjero entienda un poco más su historia”, cuenta en un inglés hecho de retales.  Amanece a las 4 de la mañana; “es el único momento en el que la casa está en calma y así puedo leer y poner en orden mis pensamientos”.

Pero no todo lo ha aprendido en los libros. Casi nada, en realidad. Los mayores conocimientos acerca de la vida, se los han dado las piedras de las angostas calles de esta ciudad, los turistas con los que trata cada día, el estar alerta y ver cómo de todo se hace un negocio, y la lucha continua por ganarle a la vida unas rupias. Sus vecinos le han enseñado que el valor de tener contactos es tan importante o más que el de tener conocimientos;  ha recorrido infinidad de veces cada rincón y por eso lo conoce palmo a palmo. Y todos le conocen. Le gusta su trabajo, y ahorra todo el dinero para poder estudiar. Y también tiene su pequeño PocketMoney: “Mi madre, mi padre y mi hermano me dan cada día 10 rupias. 10 cada uno, y también las guardo para el futuro”, dice sonriendo.

Lalit será programador, para eso su familia le educa de forma muy estricta, y le obligan a estudiar y a leer a diario. Y será un buen programador. Y un buen hombre. Porque da explicaciones.

Lalit tiene los ojos grandes, oscuros, intensos y los abre mucho para poder contarlo todo. Nos ha acompañado durante tres días en Benarés, y ha sido un auténtico placer escucharle. No parece maleado todavía porque cuando en cualquier puesto nos piden una cantidad excesiva por algo, abre mucho los ojos y trata de controlar una sorpresa que se le escapa a través de pequeños gestos. Con la policía corrupta que pide dinero y que automáticamente se lo reparte poniéndolo a buen recaudo en el bolsillo le ocurre lo mismo. Disimula, observa inmóvil, nos mira de reojo y cuando le interrogo con la mirada murmura “Indian People”.

“¿Are you happy with my job?, If you´re happy, I´m happy”, repite como un mantra juntando sus palmas en señal de agradecimiento. Y lo estamos. Claro que sí.

Lalit será programador, para eso su familia le educa de forma muy estricta, y le obligan a estudiar y a leer a diario. Y será un buen programador. Y un buen hombre. Porque sabe escuchar.

 

La foto destacada es de aquí.

1 comentario
  1. burbuxa
    burbuxa Dice:

    No he visto nunca a Lali, nunca había oído hablar de él y desde ahora ya quiero que sea programador!!! Una historia preciosa sister!!!

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