Confieso que he matado

Desinsectador: Sin.: Fumigador. Matabichos. Desinfectador. Saneador. Dícese de aquellos parias de la casta más baja que se dedican a ir por los trenes, de vagón en vagón fumigando por doquier, al principio del recorrido, para que esos bichos tostados, con patas y carcasa rubia y dura no salgan de donde quiera que anden y campen a sus anchas subiendo y bajando a todas partes, cuerpos humanos incluidos. Esos bichos: Cucharachas.

19:00 pm. Hora local.

El desinsectador hace su aparición en el vagón. Va uniformado de arriba abajo y muy solemne se pasea por las diferentes cabinas con una pistolita de feromonas; dos toques representativos [Psss, psss] y asunto arreglado parecen decir sus ojos. Y me da a mi que no.

20:00 pm. Hora local.

No. De arreglado nada. Al olor de la comida aparecen en batallón; primero se apartan con cuidado como hacen los locales, aunque la determinación del viajero es mayor, y cuando la situación empieza a ser too much no queda más remedio que empezar a usar el calzado como arma defensiva para que todo vuelva a serenarse. Trato de calmarme porque empiezo a perder los nervios.

22:00h. H.L

A mi alrededor todo el mundo está acostado, o al menos descansa cada uno en su espacio. Mientras escribo esto, me pica todo y creo sentir como se mueven miles de bichos entre mi pelo. Miro a la izquierda, y veo subir una cuca gigante por la pared. Pienso: Si la doy con la zapatilla y la aplasto y tengo que pasar lo que queda de noche viendo el resto que queda en la pared tras el crimen, muero de asco; eso contando con que no se me caiga el cuerpo sin vida encima, o en algún lugar que no pueda controlar. Si la sigo con la mirada para tratar de localizar su cuartel general no sirve de nada, es información que no puedo manejar, además, el desinsectador a estas horas no va a volver; no tengo un papel a mano para aplastarla y lanzarla rápido y lejos al grito de puajjj; aquí dentro tampoco puedo gritar puajjj porque no entenderían qué me pasa, no la puedo lanzar como hacía cuando de pequeña jugaba a las chapas porque puede acabar en cualquier parte. ¿Y si la mato y me cargo el ciclo de las reencarnaciones de alguien?

Pordiosbendito, Shiva, Visnú, Cristo, BudhhaBar, Rama o la madre del cordero. Estoy empezando a volverme del revés.

23:00h. H.L

La he matado. A ella y a tres más. Con saña y una zapatilla. Y me he creado un espacio protegido, un círculo de confianza, rociando la pared y todo lo que me rodea de Relec.

Aquí apesta. Si sobrevivo y el anciano que duerme debajo no me denuncia por querer intoxicarle, mañana será otro día. Voy a meter la cabeza debajo de mi saco-sábana. Jano, enfrente parece una crisálida azul marino envuelto hasta los ojos y duerme ajeno a todo –Mañana dirá que no ha pegado ojo, verás-.

Muy bonita la experiencia de viajar en tren. Muy recomendable, pero lo suyo es viajar con un bote de cucal.

La foto destacada es de aquí.

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