Café del Jardín, el paraíso urbano

En ocasiones la vida nos pone frente a lugares idóneos para frenar y pensar con tranquilidad. Y esas ocasiones en las que, en un paseo cotidiano o guiados por la opinión de alguien que nos importa, recordamos, o nos tropezamos -por cierto que habría que debatir sobre la posibilidad de que estas palabras fueran sinónimas – un sitio ideal para respirar profundo y descansar.

Esto suele coincidir -al menos en mi caso- con estados de ánimo muy concretos. Automáticamente y sin alevosía, estos sitios que nos acogen a mi y a mis circunstancias, se convierten en lugares a los que regreso de forma espontánea cuando quiero reconciliarme con la vida y todavía no lo sé.

Todo esto viene porque hoy quiero hablaros de un lugar muy especial: el Café del Jardín, un lugar en el que parece que se ha parado la vida situado dentro del Museo del Romanticismo, a las puertas del patio de este edificio palaciego del siglo XVIII y a un paso de la calle Fuencarral, en Madrid. Muy malasañero todo.

Un salón de té decorado al uso del museo y que se abre a la vida del patio es la antesala del auténtico secreto del Café del Jardín: Su jardín.

Recibe a la persona la verticalidad imponente de sus muros.  Y la decoración romántica vintage y kirch, su fuente de piedra en el centro, el arrope de un toque de jazz, sus árboles de hoja perenne y una sensación de frescor, de verdor y de calma, invitan a la charla más íntima, a un repaso a la obra de alguno de mis imprescindibles, o a un tiempo para dejar pasar el tiempo.

Y todo estos estímulos se acentúan si así lo deseas gracias al delicioso paladar que proporcionan sus croissantsmuffins, y cookies caseros o a las extraordinarias tartas de la Mojigata. Y si como yo eres de naturaleza salada, no debes perderte sus ensaladas, tostas y quiches.

Lejos de convertirse en la cafetería del museo y acabar ahí su proyección, el Café del Jardín ha sabido trascender los muros que lo albergan y se ha convertido en toda una referencia para los que somos amantes de los pequeños rincones que encierran jirones de vida.

Ahora que parece que tímidamente abril empieza a parecerse al abril que todos recordamos y que las ganas de primavera aprietan, es un momento ideal para dejarse caer por allí. Si coincidimos y me reconoces, yo pago el té.

Más información sobre El Café del Jardín en su web, perfil de Facebook y cuenta de Twitter.

Horario: De 9,30 a 18,30 horas de martes a sábado, en horario de invierno (1 de noviembre a 30 de abril) y de 9,30 a 20,30 horas en horario de verano (1 de mayo a 31 de octubre), los domingos abre de 10 a 15 horas todo el año. Cierra los lunes de todo el año.

Dirección: Calle San Mateo 13, 28004 Madrid. Metro Tribunal (L.1 y 10) o Alonso Martínez (L. 4, 5 y 10). Autobús: L. 3, 37, 40 y 149.

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